Resumen de las funciones

El hipervisor de vSphere, denominado «ESXi» en numerosos círculos en atención al nombre de la arquitectura de hipervisor subyacente, es un hipervisor nativo que se instala directamente en el servidor físico y lo particiona en varias máquinas virtuales. Cada máquina virtual comparte los mismos recursos físicos que las demás máquinas virtuales y todas ellas se pueden ejecutar a la vez. Al contrario que otros hipervisores, toda la funcionalidad de gestión de vSphere se efectúa mediante las herramientas de gestión remota. No hay ningún sistema operativo subyacente, lo que reduce el espacio de instalación a menos de 150 MB.

Seguridad y fiabilidad mejoradas

La funcionalidad de gestión del hipervisor bare-metal ESXi se integra en VMkernel, lo que reduce su tamaño a 150 MB. Esto ofrece una superficie de ataque muy pequeña para el malware y las amenazas procedentes de la red, lo que mejora la fiabilidad y la seguridad.

Implementación y configuración racionalizadas

Dado que tiene menos opciones de configuración y que la implementación y la configuración son sencillas, la arquitectura de ESXi facilita el mantenimiento de una infraestructura virtual coherente.

Reducción de los gastos de gestión

vSphere ESXi utiliza un enfoque sin agentes en la supervisión del hardware y la gestión de sistemas con un modelo de integración de partners basado en API. Las tareas de gestión se llevan a cabo en líneas de comandos remotas, con vSphere Command Line Interface (vCLI) y Power CLI, que utiliza cmdlets y scripts de Windows PowerShell para automatizar la gestión.

Simplificación de la aplicación de parches y actualizaciones del hipervisor

Una menor cantidad de parches implica un menor periodo de mantenimiento y una menor cantidad de periodos de mantenimiento programados.