La administración proporciona el punto de control centralizado para el entorno de VMware vSphere® with Operations Management™ (vSOM) y, al mismo tiempo, suministra una verdadera solución de virtualización administrada, ya que incorpora optimización de capacidad, datos de rendimiento y monitoreo, y cargas de trabajo. Mediante el uso de las funciones de administración, los administradores de TI pueden aprovechar al máximo los recursos de infraestructura con la confianza necesaria para ejecutar las aplicaciones fundamentales para el negocio.

Información general sobre la administración

Administración anticipativa y control centralizado

A medida que la virtualización de servidor se extiende a más cargas de trabajo, la administración centralizada se vuelve esencial para la productividad y la calidad de servicio. Obtener visibilidad de cómo está configurada una infraestructura virtualizada facilita la respuesta del departamento de TI ante las exigencias del negocio. Por ejemplo, un miembro del personal puede supervisar cientos de cargas de trabajo y, de esta manera, duplicar con creces la productividad de la administración de servidores que se ve normalmente dentro de un entorno físico.

Organización de los flujos de trabajo

A medida que los procesos de administración de servidores clave se definen, puede capturarlos como mejores prácticas por medio de la organización de los flujos de trabajo. Esto le permite ahorrar tiempo, prevenir errores manuales, reducir gastos operacionales y simplificar la administración de servidores. Los administradores y arquitectos pueden automatizar procesos complejos mediante un diseñador de flujos de trabajo y luego acceder rápido a ellos directamente desde vSphere Client o mediante diferentes mecanismos de activación.

Rendimiento y capacidad de las cargas de trabajo

Expandir la virtualización de servidor en su entorno de TI y obtener visibilidad del rendimiento y la capacidad de las cargas de trabajo mediante un único panel de visualización le permite mantener fácilmente una infraestructura virtualizada en buen estado. La optimización de la capacidad asegura que los entornos tengan el tamaño adecuado para sus exigencias, mientras que el monitoreo del rendimiento identifica los problemas emergentes antes de que afecten a los usuarios finales. ¿Cuál es el resultado final? Ofrecer con confianza aplicaciones fundamentales para el negocio.